Gradualmente avanzar en el Plan de Dios para nuestras vidas
El Señor tiene un plan maravilloso para cada uno de sus hijos. Dicho plan aunque es individual está completamente enmarcado en el Plan universal de Dios para la salvación de la humanidad y no se puede desvincular de la labor de Iglesia que es el cuerpo de Cristo, pretender hacerlo es un error grave que paraliza nuestro crecimiento espiritual.
Principios a seguir:
A. Liderazgo Capacitador: Notemos en palabras del científico de Iglecrecimiento alemán Christian Scharwz la diferencia entre liderazgo “capacitado” y liderazgo “capacitador”: “Lo primero podría significar que hay un líder (a veces varios) que es muy brillante, tiene muchos dones y una gran visión de futuro. Y este líder necesita voluntarios que le ayuden a convertir su visión en realidad...por un lado está el líder con su gran visión, allí el resto de le membresía que sirve de buena gana para realizar los sueños de su vida...” Debemos nosotros en GSL seguir el principio de “Liderazgo Capacitador “, estos, a diferencia del primer modelo son aquellos que “Consideran como una de sus labores más importantes el ayudar a los cristianos a desarrollar mayores niveles de responsabilidad según el plan de Dios. Ellos equipan, apoyan, motivan, y aconsejan a los individuos para que se conviertan en todo lo que Dios quiere que sean.”
El propósito de “Gradualmente avanzar en el plan de Dios para nuestras vidas” es de doble función, por un lado el creyente debe entregarse en mente y espíritu a la voluntad de su Padre y por el otro está el Liderazgo Capacitador de la Iglesia proveyendo en todo momento las herramientas de crecimiento espiritual que necesita el cristiano para asumir dicho plan con éxito.
B. Que cada creyente sirva según los dones que Dios le ha dado Dios ha decidido qué cristiano debe asumir mejor qué ministerio: Nuestra función como Iglesia es ayudar a la membresía a identificar sus dones e integrarlos en los ministerios que le corresponden.
Dejar que sea el Espíritu Santo el que trabaje en cada uno, de esa forma lograremos cosas que por nuestras propias fuerzas no podríamos jamás alcanzar.
Por ejemplo, en Alemania El 80% de los cristianos no conocen sus dones, nosotros debemos ayudar a que cada creyente descubra sus dones a través del servicio y no lo contrario.
El creyente tendrá una vida de gozo cuando aprenda a vivirla de acuerdo a los dones y talentos que Dios le ha proveído.
C. Formación de Carácter y una vida de Servicio: La formación de Carácter y una vida de servicio son básicas para poder insertarnos en dicho plan. Marcos 10: 45 y Juan 13:34-35 nos muestra un principio sin el cuál no podremos nunca entender el plan de Dios para nuestras vidas ya que ese plan está enmarcado en una vida de servicio. Permanente, sufrido, constante y perseverante servicio.
Las promesas de Dios para nuestra vida requieren para su cumplimiento de cierto nivel de madurez en el carácter del creyente. Nuestro liderazgo debe estar basado en el deseo de servir y no en el de ser servido, de ahí la diferencia entre un liderazgo cristiano y uno secular.


